Tras 'malos pasos', Chabelo decidió regenerarse por su familia

La vida en la calle no es fácil, si no estudias, trabajas o te esfuerzas por aprender un oficio, terminaras mal, hace varios años fui a lo que ahora le llaman ninis, perdí muchos privilegios al dejar de estudiar y tarde valoré el esfuerzo que mis padres realizaron al darme, techo, comida y educación, expresó José Isabel Rosado de la Cruz "Chabelo".

En su adolescencia y juventud Chabelo por varios años formó parte de la conocida ex banda el TRI, que dio dolores de cabezas a decenas de ciudadanos ya que el grupo de hombres en la vía publica consumían bebidas embriagantes, se drogaban y escuchaban música a alto volumen, además de los enfrentamientos que propiciaban con otros ciudadanos y terminaban en riñas.

Tras malos pasos, Chabelo decidió regenerarse por su familia

"Aunque mucha gente mal vía a mis compañeros quiero aclarar, ellos fueron quienes me enseñaron a ganarme la vida, me dijeron que la manera más fácil de ganar dinero era con esta caja, aprendí a bolear zapatos y tener ingresos para seguir conviviendo con ellos y tener mis alimentos, pero eso determinó que mis padres me quitaran privilegios por abandonar mis estudios y la casa", narró José Isabel.


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Los consejos de sus padres en su momento no fueron absorbidos por chabelo ya que a la edad de 16 años formó parte de la ex banda el TRI quienes en el año 1996 se reunían en el parque central Benito Juárez para convivir aun sabiendo que la vida en la calle no era fácil y porque la sociedad no los aceptaba.

 "Al principio cuando comencé a trabajar me fue muy difícil que la sociedad me aceptará ya que estaba identificado como miembro de la banda, al estar tatuado pocas personas acudían a bolear sus zapatos conmigo,  poco a poco las personas se dieron cuenta que solo buscaba la manera de ser útil a la sociedad y por ser jóvenes teníamos inquietudes", comento el entrevistado. 

Después de varios años al darse cuenta de la vida que llevaba José Isabel se esforzó en mantener sus fuentes de ingresos una de ellas era como bolero y otra mesero, formó su familia con una compañera que se reunía con ellos procrearon un hijo aunque tiempo después se separaron, sin olvidarse de sus obligaciones con ellos.


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"Llevo veinticuatro años como bolero, la gente ha dejado de mal verme porque ha entendido que busco la manera de salir adelante, desafortunadamente algunos de los que fueron mis compañeros perdieron la vida, pocos nos volvimos productivos al permanecer al grupo que ahora son llamados ninis, ni estudian ni trabajan,  en mi experiencia puedo decirle a los jóvenes que no hay mejor consejo que el que los padres te dan, la vida de la calle no es fácil y la sociedad es la que te juzga", concluyó José Isabel.


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