El abuelo Mateo Bautista es el sustento de su familia

Tengo la fuerza de un roble, la mejor herencia que mis padres me dejaron para sacar adelante a mi familia y mis hermanas fue enseñarme a trabajar, a mis 75 años soy quien se encarga del sustento de la familia, expresó el abuelo Mateo Bautista García.

El trabajo mantiene activo a Mateo Bautista García,  quien diariamente a las seis de la mañana  sale de su domicilio ubicado en la comunidad conocida como Popotla, perteneciente al municipio de  Moloacán, y se traslada a esta ciudad de Nanchital recorrer las calles y vender las cañas que él cosecha cada mes, ya que es la única forma en la que asegura el ingreso económico para los alimentos y medicamentos de su familia.

El abuelo Mateo Bautista es el sustento de su familia

Con la mirada cansada y sus manos lastimadas por el manejo del machete el abuelo Mateo dijo, "Casi a diario vengo a Nanchital, menos los jueves y domingo, días que guardo para hacer oración y guardo porque soy católico, mis cañas las ofrezco casa por casa tan solo en 10 pesos, con ello obtengo dinero para las tortillas porque aunque sea eso  tenemos para comer".


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Mateo a sus 75 años es un ejemplo para muchos jóvenes que buscan trabajo, pero cuando les ofrecen de ayudantes de carpintería, albañilería u obreros, toman la determinación de no presentarse a trabajar porque no era lo que buscaban, el abuelito durante las mañanas sale a vender cañas, por las tardes va y riega su cosecha, porque siembra frijol, zacate limón, limones y cañas, porque tiene el compromiso del cuidado y manutención de sus 3 hermanas, quienes pese a sus enfermedades y edad se les dificulta poder salir a trabajar

Hace algunos meses el abuelo Mateo, fue arrollado por un vehículo y le causó  lesiones que lo mantuvieron por varias semanas en su hogar, pero la bondad de sus vecinos rápido se reflejó, porque siempre tuvieron un plato de comida.

"De manera cordial le pido a la gente compre mis cañas, siempre ando por el centro de la ciudad y las doy baratas, porque el dinero que junto es pagar las medicinas de una de mis hermanas que sufren diabetes, sin embargo la situación económica por la que pasa la ciudadanía me permite recorrer las calles de la ciudad con mi bulto de cañas en la espalda", comentó el comerciante.


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