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Joven madre sufre hostigamiento de ex pareja e indiferencia de autoridades

Joven madre sufre hostigamiento de ex pareja e indiferencia de autoridades
Joven madre sufre hostigamiento de ex pareja e indiferencia de autoridades
Joven madre sufre hostigamiento de ex pareja e indiferencia de autoridades

Una joven madre de 23 años de edad, vive un verdadero ‘infierno’ por parte de su ex pareja, el químico Oscar Orlando Méndez Calvo (32) quien abusando de su posición económica, la agrede, se burla de ella por ser pobre y la amenaza con quitarle al hijo que procrearon juntos.

Hoy, en el día de las madres, la mujer llora por el dolor retenido, por los abusos que ha sido víctima, por la indiferencia de las autoridades a su caso, por el hostigamiento de personas que merodean su casa para robarle a su hijo, por los mensajes de odio que recibe en redes sociales que azuza la misma persona que algún día le dijo que la amaba, pero ahora la empuja y le grita cada vez que ve al menor, quien a su corta edad, observa los gritos y la furia de su padre.

Hoy, en el día de las madres, la mujer llora por el dolor retenido, por los abusos que ha sido víctima, por la indiferencia de las autoridades a su caso, por el hostigamiento de personas que merodean su casa para robarle a su hijo, por los mensajes de odio que recibe en redes sociales que azuza la misma persona que algún día le dijo que la amaba, pero ahora la empuja y le grita cada vez que ve al menor, quien a su corta edad, observa los gritos y la furia de su padre.

La agraviada, dijo que conoció al químico cuando ella era menor de edad y estudiada en el Cbtis, él era su maestro de laboratorio, pero fue hasta que cumplió 18 años cuando se hicieron novios y ahí comenzó su tormento.

Ella fue contratada en el laboratorio analíticos BioGen, propiedad del químico Oscar Orlando, donde la tenia vigilada, no soportaba que su novia diera un trato amable a los clientes, cegado por sus celos, la castigaba dejándola encerrada hasta por cuatro horas en el mismo negocio, después de su horario de salida.

Durante la charla, la mujer no aguanta y rompe en llanto, “él tenía el control de mi celular, a cada rato lo revisaba, se enojaba hasta porque respondía en los grupos donde estaban mis compañeros de escuela, siempre me jaloneaba, a mi eso me daba miedo, no podía hacer nada, yo no podía salir ni de mi casa por el temor que me golpeara”.

La violencia del químico, cada vez fue en aumento al igual que el chantaje, narra la entrevistada, “si sales con tus amigas, eso significa que no me eres leal”, sentenciaba el profesionista a la chica, quien es menor que él por casi 10 años.

Cansada de los tratos en el 2019 y 2020 ella decidió terminar, añoraba felicidad y tranquilidad, pero después de algunos días o semanas regresaban, el hombre de 32 años, le confesó que a la mujer que “tenía un toque de juventud” que le gustaba; siempre le decía que ya no la iba agredir, pero jamás cumplió esa promesa.

Según testimonios de la agraviada, el químico Méndez Calvo, no tenía límites, a pesar de tenerla contratada en el laboratorio BioGen, sufrió de explotación laboral por parte del dueño del establecimiento y su pareja.

Fue inscrita en las becas ‘Jóvenes Construyendo el Futuro’ del gobierno federal, pero era él quien recibía el dinero con el que  le pagaba y en ocasiones le ‘a completaba’ su salario mensual.

El 10 de febrero de 2020, el químico realizó una biometría a su novia porque es anémica, pero un mal manejo en los tubos al no estar rotulados con el nombre de a quien le extrajeron la sangre, se percató que su pareja estaba embarazada, “Tenemos un problema, estás embarazada”, se llevó las manos a la cabeza y giró en el sillón dándole la espalda.

Los insultos en contra de la mujer, fue incrementándose  a pesar de estar embarazada, incluso, un día cayó al suelo cuando el hombre la empujó, por fortuna no perdió a su hijo en el ataque.

En las primeras semanas de embarazo, se enteró que el padre de su hijo tenía otra mujer, durante los 9 meses, no proveo dinero, solo la llevaba una vez a la consulta médica, que no pagaban por los convenios que sostiene el laboratorio con los doctores.

Actualmente el menor tiene seis meses y durante todo ese tiempo, el padre solo ha dado tres mil pesos, el monto del dinero se comprueba con las transferencias bancarias que ha realizado.

El conocido químico no puede acercarse a la casa donde vive su hijo presuntamente por lo agresivo que es, en su contra tiene órdenes de restricción debido a su condición violenta, pero pese a ello logró obtener una convivencia virtual.

Cuando llegaba a ver a su hijo, criticaba la ropa humilde que con la que vestía, en medio de humillaciones a la madre, se la quitaba y le ponían ropa comprada de la tienda departamental Liberpool, tiraban las etiquetes en la mesa o la cama para que vieran el precio, durante la convivencia el padre ordenaba a un familiar que le tomaran fotos, pero cuando se iban, le quitaban la ropa cara y le decía a su ex pareja: “ponle los harapos que le compras”.

“El solo traía cosas para el niño pero eran para tomarles las fotos, un día trajo un silloncito en donde acomodó al bebe, le tomó foto para subirlo al Facebook y se llevó el silloncito cuando se fue, la otra vez si fue el colmo, porque mi mamá y yo habíamos comprado pañales y agua para el bebe, no vimos cuando le tomó foto y la subió a sus redes sociales y escribió que él había comprado las cosas, cuando eso no es real”, relató la joven madre.

Esta es la primera parte de la desgarradora historia de una mujer que pide a las autoridades de la FGE que no le quiten a su hijo solo por ser pobre; mañana, narraremos los abusos en la que ha incurrido el sistema DIF municipal que encabeza Gladis Rayo de Tronco para favorecer al químico Oscar Orlando Méndez Calvo, además del primer intento de robo del menor y del hostigamiento que sufren los abogados de la mujer que la defienden sin cobrarle por un acto de justicia.