Agua Dulce Ver | 2025-01-30
Erica Angulo Gómez esperaba con mucha ilusión recibir a su segunda hija antes de que finalizara el año, pasar las fiestas decembrinas cuidando de la recién nacida, pero un presunta negligencia del personal médico del hospital Valentín Gómez Farías derivó en el fallecimiento de la bebé que llevaría por nombre Miriam.
Cuenta que durante su embarazo se cuidó muchísimo, acudió a cada cita con el ginecólogo, cuidó su alimentación y se vitaminó, tomó ácido fólico y dormía el tiempo necesario, todo para que su bebé naciera sana y sin complicaciones.
Así llegó a la madrugada del 21 de diciembre, a las tres de la mañana tuvo los primeros dolores y tomó la maleta que había preparado con un mes de antelación y partió hacia Coatzacoalcos, acompañada de su mamá; su primera niña nació en el mismo hospital y había confianza plena en el personal médico.
Cuando llegó a las 4 de la mañana le dijeron que faltaba mucho para el parto, pues solo tenía 4 centímetros de dilatación, por lo cual la retiraron y que regresara después, a pesar de saber que venía de otro municipio y era de madrugada.
Lo ideal es que hubiera ingresado y la estuvieran monitoreando hasta el momento adecuado, pero fue rechazada nuevamente a las 8 de la mañana y a las 10, a pesar de que ella anunció que se le había roto la fuente.
A mediodía ocurrió lo mismo y fue hasta las tres de la tarde cuando le permitieron ingresar, a los 17 minutos nació la pequeña Miriam, lloró y se movía normalmente, pero los doctores se la llevaron al quirófano “para que agarrara calor”.
Desde entonces no hubo más información, ni para la mamá ni para la abuela que esperaba afuera, siendo pasadas las cinco de la tarde cuando le informaron que la recién nacida había fallecido por “aspiración de meconio” y “hemorragia pulmonar secundaria”.
El meconio es la primera materia fecal del bebé, esto ocurrió debido a que el bebé no fue sacado a tiempo; además la hemorragia secundaria deja ver una posible ‘mala praxis’ al momento de la intubación, lo cual ocurrió en este caso, según le dijo la ginecóloga a la paciente, aunque se negó a ponerlo por escrito.
La joven madre ha sufrido depresión y está bajo tratamiento psicológico para enfrentar dicha pérdida, con el dolor a flor de piel señala que no denunciará, pues no cuenta con los recursos, además de que tampoco busca indemnización económica o castigo para el personal, pues eso se lo deja a la divinidad.
Dijo que hace público su caso para evitar que ocurra lo mismo a otra madre, para que las pacientes vayan preparadas y si no las quieren atender, busquen otras opciones, sobre todo porque estando en el hospital se enteró de que su caso no es aislado y han ocurrido muchos recientemente.