Hotel Varadero, ‘renovarse o morir’

Columna: A la One, Two, Three…



 


One.-  ‘Renovarse o morir’, con esta frase en muchas ocasiones se publicitaba el emblemático Hotel Varadero, ubicado en el Malecón Costero de esta ciudad, el cual cerró sus puertas después de más de 30 años de servicio, lo que ha la fecha ha provocado el debacle entre dos hermanas.

 

El Hotel Varadero, fue inaugurado en los años dorados de Coatzacoalcos, cuando PEMEX, estaba a todo lo que daba y sus 96 habitaciones y salones de fiesta, restaurante Chie’s ,no se daban abasto con la ocupación hotelera en el puerto; aunque se encontraba operando el Hotel Terranova, la  crema y nata de Petróleos Mexicanos y familias porteñas por quedarles más cerca,  les gustaba ir a desayunar, tomar café, cenar en el salón Mirador, donde se podía admirar un hermoso atardecer acompañado del infinito mar.

 

Dicen quienes están empapados en este asunto que sus máximos cliente siempre fue de PEMEX, pero al cambiar el presidente Carlos Salinas de Gortari, algunas oficinas de ciudad y zona, esto hizo que bajara  de manera considerable la ocupación de sus habitaciones, pero aun así aguantó el bajón y con la construcción de nuevas  industrias, se  reactivó la economía nuevamente del negocio y hasta  se hizo una  remodelación al inmueble; con el paso del tiempo según lo manifestado por una de las propietarias, la mala administración que sostuvo una de las dueñas durante muchos años, dio como resultado la quiebra, las deudas con la CFE y  hacienda dio como resultado un embargo y corte de la energía eléctrica; para rematar el asunto, el incremento de la delincuencia en la ciudad, les dio el tiro de gracia a las dueñas, que finalizaron cerrando el Hotel Playa Varadero. Con lo que respecta a Hacienda, ya está casi, tienen solucionado el asunto.

 

Empleados con quienes platicamos, mencionan que muchos estuvieron de acuerdo que se les liquidara con televisiones, frigobar, muebles, colchones, mientras otros pusieron sus respectivas querellas en Conciliación y Arbitraje, esperando a que les resuelvan y les den su respectiva liquidación como lo marca la ley. 

 

 

RECUERDOS

 

Two .- El Hotel Playa Varadero, su propietario era don Alejandro Amaya quien en 1988, escrituró en partes iguales a sus hijas, Marina y Carmen Amaya Tiburcio, la propiedad, mientras que a su hijo Alejandro, lo heredó en vida y por su afición y sus sueños de ser piloto de carrera de fórmula uno, invirtió  casi toda su capital en esta profesión dejándolo en banca rota; pero como todo tiene una enseñanzas, después de varios tropiezos y años transcurridos, dicen quien lo conoce más de cerca, que ‘Lalo’ se levantó como el ave fénix y ahí la lleva con el negocio de construcción, alejado del problema de sus dos hermanas.

 

Hace apenas un mes que surgió un lamentable incidente entre las hermanas Amaya Tiburcio, donde el marido de una de ellas fue a sacar cosas del inmueble y hasta la policía llegó para evitar el saqueo a la propiedad; esta trifulca que tienen desde el cierre las dos, ya se está ventilando en los tribunales y es muy lamentable que saquen los trapitos al sol, cuando la ropa sucia se lava en casa; hay un dicho que dice, ‘La misma sangre ahoga’. Por eso es terrible que surjan te tipo de escándalos; según el criterio de algunas personas que las conocen muy de cerca y que de paso las estiman, las quieren, desean que se arreglen y se pongan de acuerdo de la mejor manera posible por el bien de sus familias y lleguen a un buen entendimiento en memoria de sus padres.

 

Existen muchas historias de familias parecidas a ésta, donde los hermanos se les olvida el lazo de sangre que los une y es muy lamentable que lo poco o muchos que les dejaron sus padres de herencia, lo gasten en abogados y los lleve a los extremos de ventilar secretos de su vida privada a los cuatro vientos, esos son golpes muy bajos que a veces son irreconciliables entre ambas partes.

 

En meses pasados el Hotel Playa Varadero estuvo a punto de ser vendido a   unos inversionistas de la Ciudad de México, pero desgraciadamente dos días antes de que cerraran la operación, surgió la masacre en el Caballo Blanco y se vino abajo la compra de la propiedad.

 

 

DESDE MI ANECDOTARIO… 

 

Three.-Conocí a Doña Carmelita, madre de estas dos señoras, cuando pintábamos cerámica en un establecimiento que estaba en la calle de Revolución con la maestra Laura; recuerdo que llegue ahí en octubre, ella estaba pintando unos muñecos grandes de Navidad, mismos que al ser terminados fueron colocados en el  lobby, junto con otras figuras que adornaban muy bonito el hotel.

 

Carmelita era una mujer buena, sabia, con un bonito carácter y  buen trato, como toda madre de buena sepa, amaba profundamente a sus hijos y nietos, hablaba tan  bonito ellos, que hasta dejabas el pincel descansando para ponerle atención de lo  que decía; Carmelita, platicó que ella fue preparada y educada para ser buena esposa y excelente madre. “No importa que tan canijo sea tu marido, tu déjale preparada su vianda con fruta su agua o lo que a él le guste y verás que aunque le ronden las prietas, no pasa nada”;  seguí por muy poco tiempo su consejo, no aguante mucho mi ‘Monte calvario’ y hasta la fecha sigo  en las estadísticas de madre soltera y divorciada. 

 

Muchas mañanas compartimos la buena charla, que con el  paso del tiempo  le llegué a tomar mucho cariño y admiración, cuando no iba a clase porque tenía algún desayuno con las amiga o se enfermaba, se extrañaba su presencia; ella era un digno ejemplo de cómo  implementar en el hogar y en la vida cotidiana la buena convivencia, sufrió, yo creo que sí, aunque nunca lo anduvo pregonado y un día que me escuchó quejándome de mi matrimonio, me miró y dijo “Anita, la ropa sucia se lava en casa”, uf, turulu, hice silencio.  La cocina era su mero sazón, tanto que  hizo un libro de recetas para dejarlo como un gran legado a sus hijas, nietas y alguna  amiga colada en su vida como yo; un librito de pasta azul que me obsequió y que aún conservo como un gran tesoro, me puso una bonita  dedicación, viene desde cómo poner unos  frijoles, hacer un buen arroz, sopa de pastas, pollo en varios guisos, carnes, pescado, entradas, ensaladas, bueno carne polaca, mancha mantel, postres, recetas sencillas, sabrosas y fáciles de preparar, con ingredientes como tomate, cebolla, chile, en fin. ‘Para Anita, para que disfrutes el arte de una sencilla y sabrosa comida, esperando que estas recetas, te sirvan y se las prepares con mucho amor a tu familia’. Palabras de doña Carmen Tiburcio de Amaya.

 

 

MUCHAS FAMILIAS SE HAN

DESINTEGRADO POR LAS HERENCIAS

 

En Coatzacoalcos existen muchos casos como el narrado arriba, donde los hermanos se han distanciado y desintegrado los lazos familiares por las disputas que causa las  herencia dejada por sus padres, muy lamentable que  familias terminen la relación por el bendito dinero, muertes entre hermanos ha habido,  aquí les podría enumerar cientos de caso donde hay hermanos que la ambición los ha ganado y la última voluntad de sus padres se la han pasado por el arco del triunfo y terminan confabulándose con notarios corruptos para cambiar testamentos.

 

También existen historias donde los padres dejan al morir grandes y prósperas empresas y los hijos en pocos años las hacen talco, no queda ni rastro de ellas, porque todo lo malgastaron o vendieron como fierro viejo, padres que trabajaron duro para  darles una vida buena, hoy sólo les queda el relinchido, por eso aquí aplica la frase, ‘si volviera a vivir, se volvería a morir de ver cómo perdieron todo y  el dinero sólo les sirvió para destruir la familia y el negocio’.

 

En otros casos hay familia que han perdido toda su herencia y capital, por andarle prestando dinero a políticos sin escrúpulo, que con su buen verbo los envolvieron y cuando suben al poder, se hacen ojo de hormiga y nunca les vuelven a ver la cara y andan por el mundo feliz, feliz, feliz, mientras a quienes estafaron y creyeron en su palabra, están luchando contra viento y marea, tratando de levantar sus quebradas empresas. Pero como dice mi padre, “No te atontes que hay viene mayo” y lo del agua al agua. anaisabelcruzhernandez@hotmail.com  


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