Por Raymundo Jiménez
Columna: Al pie de la letra
Contraloría, primera baja
2019-09-17 | 07:19:35

Con más pena que gloria, Leslie Mónica Garibo Puga terminó yéndose de la Contraloría General del Estado a escasos nueve meses y medio de haber asumido el cargo.


Sin embargo, desde principios de febrero, el gobernador Cuitláhuac García tuvo la oportunidad de deshacerse de esta abogada oriunda de la ciudad de México. Pero en vez de aceptarle su renuncia, en un acto de gran generosidad política el mandatario veracruzano decidió no solamente sostenerla en el cargo sino darle manga ancha también para que hiciera todos los cambios que considerara convenientes en la estructura de la dependencia bajo su mando.


Garibo Puga aprovechó para sacudirse a algunos directores de área y a la mayoría de los contralores internos que un par de influyentes funcionarios del gabinete estatal le habían recomendado e impuesto.


Como ya se sabe, la contralora le había presentado su renuncia al gobernador, según una conversación por WhatsApp que equivocadamente Garibo Puga compartió en un chat entre militantes de Morena, con los cuales está vinculada desde que fungía como representante de su partido ante el INE.


“¿Quiere usted poner a alguien?, o ¿lo busca una servidora? Para poder hacer la entrega-recepción conforme a derecho”, le expresaba a García Jiménez, según las capturas de pantalla de teléfono celular que algunos funcionarios “guardaron” y le filtraron al periodista Noé Zavaleta, corresponsal del semanario Proceso, quien según las versiones que recogió entre miembros del gobierno de Morena, la intención de renuncia de Garibo se habría dado debido a que luego de dos meses transcurridos de la actual administración estatal, la contralora y su equipo de trabajo “fueron incapaces” de encontrar irregularidades, expedientes de declaraciones patrimoniales incompletos o alguna información concreta que sirviera de contexto para interponer querellas penales en contra de ex colaboradores del ex gobernador panista Miguel Ángel Yunes Linares.


“No es que los panistas y yunistas no hayan robado, es que en la Contraloría fueron tan tontos que en dos meses no pudieron encontrar nada. Y con el tema de gobernabilidad tan complicado, urgía, apremiaba una cortina de humo”, le explicó su fuente al reportero de Proceso.


Según la fallida conversación por WhatsApp de Garibo Puga, la contralora fue ignorada por Cuitláhuac.


“Lamento mucho todo el mal entendido y le reitero (sic) q (sic) en ningún momento ha sido mi intención el actuar de mala fe, ojala (sic) y me dé la oportunidad de poder hablar con usted”, le insistía la ex contralora, a la cual le estallaron varios escándalos: el del supuesto nepotismo por el presunto parentesco del subsecretario de Sefiplan, Eleazar Guerrero, con el gobernador; la sospechosa compra y renta de 160 patrullas por asignación directa de la Secretaría de Seguridad Pública, y ahora el despilfarro por los festejos septembrinos que realizó la Secretaría de Gobierno, entre ellos la polémica contratación por 6.5 millones de pesos de la orquesta “La Adictiva”, 70 por ciento más de lo que la banda sinaloense habría cobrado por otras presentaciones.

 Entradas anteriores
 Lo Más Visto
 Lo Último

Nosotros | Publicidad | Suscripciones | Contacto

 

 

Reservados todos los derechos 2018

Nosotros | Publicidad | Suscripciones | Contacto

 

 

Reservados todos los derechos 2018