Por Heder López Cabrera
Columna: Entornos
Lección no aprendida
2019-08-05 | 21:20:53

Tras el asesinato del periodista Jorge Celestino Ruiz Vázquez en La Bocanita, Actopan, agrupaciones de comunicadores del estado realizaron protestas pacíficas de forma simultánea la tarde de este sábado y Coatzacoalcos no fue la excepción, sin embargo, fueron menos de 20 los que acudimos a este llamado, cuando en la Asociación de Periodistas de Coatzacoalcos (APEC) somos 167 socios; si la convocatoria hubiera sido una fiesta, la respuesta habría sido masiva.


Pareciera que al resto se les olvidó que ya nos tocó la desgracia de un compañero caído, se les borró de la memoria ese 5 de febrero de 2014 cuando Gregorio Jiménez De la Cruz fue asesinado y su cuerpo apareciera días después; ése fue un hecho sin precedentes en Coatzacoalcos, que logró unir a los compañeros afiliados a la APEC, a la UNIPEC y a los que ejercen el periodismo de forma independiente.


Habrá situaciones en las que se justifica el no acudir a una marcha, quizá sea un diplomado, quizá sea una situación familiar, algún viaje, pero el cuestionar si habrá un posicionamiento, postura y marcha respecto al asesinato de Jorge Ruiz y ni siquiera asistir a una movilización pacífica, es de verdad, reprobable.


Si de verdad deseamos cambiar la forma en que la sociedad y las autoridades nos perciben estamos a años luz de lograrlo, no lo conseguiremos de esta manera.


El que hayan asistido compañeros de medios digitales independientes y de otros municipios a una marcha de Coatzacoalcos habla más del compromiso por buscar la dignificación de nuestra profesión que una ‘grilla’ absurda generada por unos cuantos.


¿QUIÉN TIENE LA CULPA?


Aunque Fluvio César Martínez Gómez, actual presidente de la APEC, ha sido abierto a las críticas y a las decisiones de la asamblea, además de impulsar una política conciliatoria, ha quedado ‘flojo’ en cuanto hacer respetar las reglas con que los socios deben conducirse en esta agrupación que en agosto cumplirá 20 años de existencia.


Y aquí Fluvio no es culpable de que más de 160 socios no acudieran a la marcha pacífica, o que esto llegue a tomarse como un fracaso, como seguramente se hará en redes sociales; esto es una muestra de que como gremio no sabemos pelear nuestros derechos, ya que el asunto va más allá de unas siglas o de un cumpleaños, pues desgraciadamente en Veracruz hay 26 periodistas asesinados.


De seguir así, no vacilaría en afirmar que seguirá el número 27 y así sucesivamente, pero si sólo pretendemos generar controversia enarbolando la libertad de expresión para conseguir una reacción, sí que estamos mal. La verdadera forma de ser oposición es asistir a las asambleas, ejerciendo nuestro derecho a opinar y sustentar con pruebas lo que no nos parezca.


La elección finalizó el 6 de abril de 2019, ahora el reto de Fluvio César no será el de unir, sino el de verdaderamente dignificar a la APEC, encumbrarla nuevamente y hacer entender a los socios que la capacitación es necesaria si pretendemos fortalecer nuestros derechos laborales, no únicamente hacerse presente en fiestas, en redes sociales y mensajeros instantáneos.


Si Fluvio no lo hace, la asamblea tiene el poder de cambiarlo, pero es también de sabios y personas hacerse a un lado si no se está de acuerdo con el proyecto de la otrora ‘Planilla Roja’; hay que hacerlo pidiendo una baja y dedicarnos a lo que mejor sabemos hacer que es informar, los periodistas ya estamos sujetos a tanto estrés y diversidad de emociones como para complicarnos la vida.


NECESARIO FORTALECER LA CEAPP


Debemos unirnos para fortalecer instituciones como la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP), a fin de que ésta pueda tener peso en atropellos hacia los comunicadores, no sólo en los casos de seguridad o muerte, en los que penosamente la disputa mediática de Jorge Winckler Ortiz en la Fiscalía General del Estado ha sido más notoria que la resolución de los casos, pues de 12, sólo uno recibió una sentencia condenatoria, eso tiene un nombre: impunidad.


Más allá de discutir si la CEAPP ha actuado bien o no, o si su papel no ha sido el que todos esperan, este tipo de argumentos para echarla abajo tienen otros propósitos: intereses y poder, algo que como periodistas debe ser ajeno a nuestra profesión.


No podemos culpar a la CEAPP de todo lo que nos ocurre como periodistas o pretender que una institución resuelva problemas que nos corresponden ya no como profesionistas, sino como ciudadanos, pues la CEAPP fue diseñada para atender asuntos de índole laboral, legal, de protección y capacitación; las siglas son los suficientemente claras.


En momentos de la inmediatez digital es inconcebible argumentar que no hay difusión de las actividades de capacitación que la CEAPP brinda gratuitamente o con costos simbólicos cuando gran parte de las empresas periodísticas lo que menos hacen es invertir en su capital humano informativo, eso recae en cada uno como profesionista.


La CEAPP ofrece muchas alternativas de capacitación que están sólo a un click distancia y en las que las empresas de medios de comunicación pueden participar sin destinar recursos, más que el interés de profesionalizar a sus reporteros, fotógrafos, editores y demás trabajadores de la información.


El día en que entendamos que la capacitación es la clave para cambiar la situación laboral del periodismo veracruzano, ese día veremos un cambio trascendental, sin embargo, pareciera que importa más la búsqueda del poder, los intereses mezquinos y mercenarios para afectarnos entre nosotros.


Definitivamente la muerte de Jorge Celestino Ruiz Vázquez como el periodista 26 en la estadística es, por desgracia y lamentablemente, una lección no aprendida.


Dudas, sugerencias y comentarios a hlopez@diariodelistmo.com

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