Por Raymundo Jiménez
Columna: Al pie de la letra
Contralora inútil
2019-07-08 | 07:46:40

A principios de febrero, el gobernador Cuitláhuac García tuvo la oportunidad de deshacerse de su inútil contralora Leslie Mónica Garibo Puga, pero en vez de aceptarle su renuncia el mandatario veracruzano, en un acto de gran generosidad política, decidió no solamente sostenerla en el cargo sino darle manga ancha también para que hiciera todos los cambios que considerara convenientes en la estructura de la dependencia bajo su mando.


Garibo Puga, pues, aprovechó para sacudirse a algunos directores de área y a la mayoría de los contralores internos que un par de influyentes funcionarios del gabinete estatal le habían recomendado e impuesto.


Como ya se sabe, hace exactamente cinco meses la titular de la Contraloría General del Estado (CGE) le había presentado su renuncia al gobernador, según una conversación por WhatsApp que equivocadamente Garibo Puga compartió en un chat entre militantes de Morena, con los cuales está vinculada desde que fungía como representante de su partido ante el INE.


“¿Quiere usted poner a alguien?, o ¿lo busca una servidora?. Para poder hacer la entrega-recepción conforme a derecho”, le expresaba la contralora a García Jiménez, según las capturas de pantalla de teléfono celular que algunos funcionarios “guardaron” y le filtraron al periodista Noé Zavaleta, corresponsal del semanario Proceso, quien según las versiones que recogió entre miembros del gobierno de Morena, la intención de renuncia de Garibo se habría dado debido a que luego de dos meses transcurridos de la actual administración estatal, la contralora y su equipo de trabajo “fueron incapaces” de encontrar irregularidades, expedientes de declaraciones patrimoniales incompletos o alguna información concreta que sirviera de contexto para interponer querellas penales en contra de excolaboradores del exgobernador panista Miguel Ángel Yunes Linares.


“No es que los panistas y yunistas no hayan robado, es que en la Contraloría fueron tan tontos que en dos meses no pudieron encontrar nada. Y con el tema de gobernabilidad tan complicado, urgía, apremiaba una cortina de humo”, le explicó su fuente al reportero de Proceso.


Según la fallida conversación por WhatsApp de Garibo Puga, la contralora fue totalmente ignorada por Cuitláhuac.


“Lamento mucho todo el mal entendido y le reithero (sic) q (sic) en ningún momento ha sido mi intención el actuar de mala fe, ojala (sic) y me dé la oportunidad de poder hablar con usted”, le insistía la Contralora, cuya ignorancia e ineptitud ya había puesto en evidencia cuando hasta finales de diciembre de 2018 reparó en que ella y los secretarios de Protección Civil y de Seguridad Pública, Guadalupe Osorno Maldonado y Hugo Gutiérrez Maldonado, debían solicitar al Congreso Local la obligada dispensa de Ley por incumplir con el artículo 50 de la Constitución Política local para ocupar sus respectivos cargos, ya que no son nativos de la entidad ni son hijos de padres veracruzanos.


Ahora, Garibo Puga ha sido incapaz de desactivar el conflicto del presunto nepotismo en la Sefiplan que tanto sigue desgastando políticamente al gobernador.

 Entradas anteriores
 Lo Más Visto
 Lo Último

Nosotros | Publicidad | Suscripciones | Contacto

 

 

Reservados todos los derechos 2018

Nosotros | Publicidad | Suscripciones | Contacto

 

 

Reservados todos los derechos 2018