Por Heder López Cabrera
Columna: Entornos
Alcanzados por el cambio climático
2019-05-28 | 19:21:48

Para el 2050 la vida en el planeta Tierra será complicada de acuerdo al pronóstico de la Cuarta Asamblea del Programa de Medio Ambiente de Naciones Unidas,  desaparecerá  de la capa de hielo del ártico y se extenderá el desierto en varias regiones, sin embargo, este panorama no está a 31 años de ocurrir, el cambio climático ya nos alcanzó, basta con observar lo seco que está el arroyo Texizapan, en Ocotal Grande, Soteapan.


De seguro usted se preguntará ¿qué tiene que ver Soteapan con Coatzacoalcos y el cambio climático?, la respuesta es que tiene que ver y mucho.


En ese ejido de Soteapan se ubica uno de los puntos más altos, en donde nace este afluente, que por si no lo sabía, es uno de los que abastece al acueducto Yuribia, en Tatahuicapan; ése que durante años se convirtió en ‘la joya de la corona’ durante varias administraciones estatales, pero que tristemente está a nada de secarse.


Las consecuencias las vivimos a diario en Coatzacoalcos, especialmente en el transcurso de mayo, pues particularmente este mes es siempre de los más calurosos cada año, pero en este 2019, para ser precisos el miércoles 8, se rompió un récord histórico al llegar a los 45.4 grados Celsius, pues desde 1981 lo máximo habían sido 44 centígrados.


Ya lo notó seguramente, en Coatzacoalcos el cambio climático nos alcanzó, ya lo resiente en su casa, el envío de agua potable es menor a comparación de otros meses, aunado a esto, el servicio se corta a partir de la noche en ciertos sectores de la ciudad.


Pero más allá de las altas temperaturas, la deforestación juega un papel muy importante para acelerar el desabasto; en las ediciones publicadas la semana pasada por Diario del Istmo, así como en nuestras plataformas digitales y redes sociales, se evidencia cómo el fenómeno de ‘El Niño’ se recrudeció en la Sierra de Soteapan, particularmente en las cinco mil hectáreas donde nacen los ríos y arroyos que ‘nutren’ al Yuribia del agua que llega a nuestros hogares, pues es ahí precisamente, en las faldas de los cerros de Santa Martha y San Martín donde los incendios han sido más severos que el año pasado.


Si no hay árboles, tampoco hay agua que se pueda filtrar, pese a que entre los habitantes de las comunidades popolucas y nahuas hay esfuerzos por reforestar junto al Subcomité de Cuenca del Río Huazuntlán y Desarrollo Comunitario de Los Tuxtlas, éstos resultan insuficientes.


Los pronósticos mostrados por la Cuarta Asamblea del Programa de Medio Ambiente de Naciones Unidas distan de ser alentadores, por el contrario, son bastante alarmantes, pues se espera que en 2050 sean 4 mil millones de humanos los que prácticamente vivan en el gran desierto en que se convertirán África y el sur de Asia; dos continentes cuyos ecosistemas cambiarán drásticamente.


Y no sólo eso, para esa época 7 millones más podrían morir anualmente por la contaminación en el aire si no reduce a partir de 2020 la emisión de gases tóxicos a la atmósfera, de lo contrario aumentará hasta en dos grados la temperatura, el Ártico se deshelaría y Coatzacoalcos formará parte del recuerdo en la siguiente década al quedar cubierto por el Golfo de México.


De ahí la importancia de reforestar, ya que los árboles contribuyen a disminuir la emisión de gases como dióxido de carbono que aumentan el efecto invernadero y traen calores tan fuertes como los de este mes, y eso que faltan los de agosto con ‘La Canícula’.


A esto debemos sumarle que también los pozos de la Batería de Canticas y los que se perforaron en Coatzacoalcos hasta antes de 2014 también atraviesan una situación crítica, pues los niveles de los mantos freáticos bajaron al grado de que no todos bombean agua suficiente, lo que fue declarado por la regidora cuarta, Fabiani Cueto Salinas.


Si esto no es suficiente, de los 15 pozos anunciados hace cinco años con una inversión de 50 millones de pesos para Coatzacoalcos, sólo sirve uno de los seis que se construyeron, ya que los nueve restantes no existen, lo que se documentó el año pasado en un reportaje de tres entregas publicado en Diario del Istmo, bajo el nombre de ‘Una costosa farsa’; esta alternativa descrita por el exgobernador Javier Duarte de Ochoa, sería la opción para dejar de depender del Yuribia.


LANZA DIARIO DEL ISTMO CAMPAÑA EN PRO DEL AMBIENTE


Debido a este escenario tan preocupante, es que Diario del Istmo lanzó la campaña ‘¡Sembremos un futuro mejor!’, pues más allá del compromiso de informar, esta casa editorial tiene también el compromiso de fomentar el respeto a la naturaleza y a generar cambios benéficos para la sociedad.


Si usted está interesado en dejar un mejor Coatzacoalcos a las demás generaciones no necesita ir hasta la Sierra de Soteapan para reforestar, puede hacerlo desde su casa y banqueta, o en las áreas verdes de su colonia; la campaña consiste en tomarse fotografías o videos sembrando un árbol y enviarlo a nuestras redes sociales para incluirlas en éstas y en nuestros impresos, sólo falta echar manos a la obra.


 


Dudas y sugerencias en:


hlopez@diariodelistmo.com

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