Por Silverio Quevedo
Columna: En la mira
Tras elección, futura guerra en el PAN
2018-11-12 | 08:32:57

No se esperaron los resultados oficiales y simultáneamente ambos candidatos, José de Jesús Mancha Alarcón y José Joaquín Guzmán Avilés se declararon ganadores. Y es que efectivamente se trató de una contienda más que cerrada, por lo que difícilmente podría confirmarse el triunfo para cualquier aún avanzada la noche.


No obstante, fue el equipo de Mancha Alarcón, que se declaró ganador a las 20 horas con el 100 por ciento de las casillas al obtener 9 mil 530 votos por 9 mil 101 del originario de Tantoyuca.


Incluso afirmaron que mucho se debió a que no se dejaron arrebatar su bastión en la conurbación y aunque se habló que Humberto Morelli el alcalde de Boca del Río ya no estaba de frente con el clan Yunes, éstos mantuvieron su influencia, incluso le adjudicaron los resultados al respaldo que mantuvo, sin moverse, el Senador, Julen Rementería del Puerto.


A su juicio la operación de Julen a favor de Mancha para su continuidad pues ya estaba cubriendo un interinato, fue clave para cosecharle el mayor número de votos.


Pero en el norte El chapito como se le conoce a Rosendo Guzmán Avilés en su natal Tantoyuca y en donde mantenía el control absoluto del panismo reportó haber arrasado en la zona norte, mientras que la conurbación la elección era dos a uno, lo que en cualquier otra renovación de dirigencia no se había visto.


Por eso Guzmán Avilés también se dio como ganador declarando que la tendencia era “irreversible” pues en la región norte era de 10 a 1 la diferencia, ya que con un 50 por ciento de cómputo faltaba la zona centro y sur, donde según el ex secretario de la Sedarpa estaba con ventaja no así en la zona conurbada por supuesto.


Y es que en Boca del Río, por ejemplo en el Centro de Votación 1132 los números registraron para Mancha 292 por 51 de Guzmán, mientras que en con el mismo número pero denominado 3C los sufragios fueron 300 por 67 respectivamente.


Lo cierto es que el PAN sostuvo un proceso más que reñido, y lo interesante será lo que a partir de esta contienda se venga.


Porque por mucho que se hable de civilidad política en ese partido, los grupos están seriamente confrontados y   cualquiera que fuese el elegido, no aceptarán tan fácilmente la derrota.


Se visualiza pues, una inevitable ruptura. La famosa operación cicatriz después de cada elección interna en un partido, se ve imposible en el caso del panismo veracruzano pues los adversarios que lucharon por la continuidad se dicen muy lastimados.


Todavía entrada la noche se disputaban los espacios mediáticos y en redes. Un convincente Guzmán Avilés hablaba de 686 votos a favor mientras que Mancha y el cordobés Alfredo Grajales también a través de un video se declaraban finalmente victoriosos.


 Muy en corto


Desafortunadas posturas de MAYL


El gobernador Miguel Angel Yunes Linares parece estar más que convencido de sus dichos aunque permanecer en la misma postura le genere sin duda mayor desgaste político del que está teniendo en estos últimos días para su gobierno de dos años.


Por un lado, aunque dijo no debatir con un grupo delincuencial que lanzó su campaña de información o quizá habría que decirle su “derecho de réplica” si es que el término se permite, con la difusión de sus acusaciones a diestra y siniestra en territorio veracruzano, finalmente el mandatario cayó en el juego al reafirmar que el asesino de la joven estudiante Valeria Cruz Medel, es el mismo que apareció muerto en un auto en la misma Ciudad Mendoza. Y que la autoría estaba confirmada.


Es inaudito que en un supuesto Estado de Derecho haya tanta libertad para los grupos, sea cual sea, en su muy peculiar modus operandi, y que tapicen la entidad con narcomantas, y peor aún que a eso no se haya referido la autoridad, como que ya es un hecho común en Veracruz y en México.


Bien hace el mandatario en no debatir. Pero hay aspectos más delicados en esta afrenta que le hace un grupo criminal hacia la autoridad que no se abordan.


Por otra parte, el mantener una defensa del Jefe de la Policía en Orizaba ya depuesto y sujeto a investigación criminal por el homicidio de los dos hermanos por parte de los policías de esa ciudad, al señalar que a este personaje Juan Ramón Herebia se le debe reconocer su “eficiente” labor, no deja bien parado a Yunes pues está por encima de las voces del pueblo que en distintos hechos han cuestionado su probidad y precisamente, su capacidad como responsable de la Seguridad Pública local.


Es decir ni por esta causa ni porque la mayoría de expresiones parecen no equivocarse en sus señalamientos hacia el ex funcionario municipal, Yunes Linares le da la razón al pueblo.


Y por si fuera poco, no abona a su propia imagen ni a la de su gobierno y las formas como Ejecutivo el admitir que efectivamente los policías acribillaron al hijo del periodista porteño, Cecilio Baltazar, pero que el victimado tenía nexos delincuenciales.


Quizá parece que al gobernante le han escaseado los asesores que puedan pedirle prudencia en estos casos y en el último de ellos, es mejor señalar que están en curso las investigaciones, que se están deslindando las responsabilidades entre los seis policías que ultimaron al joven y que por tanto, también se esclarecerá su relación con alguna organización. Eso podría dejarlo mejor ubicado.


De igual forma en el caso del funcionario orizabeño, seguro que no cuenta con esos consultores y si los hay le están fallando. En nada le capitaliza esa postura y por el contrario despierta una negativa percepción ciudadana.


En fin, algo tendrá que hacer el gobernador Yunes en los siguientes 18 días que le restan al régimen para no terminar con los números bajo cero en su gobierno.

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