Psic. Eliseo Guzmán Chávez / Capsulas Empresariales
Pegasus: Manantial ilegal de secreta vigilancia
2017-07-10
“El Monte Helicón estaba muy complacido por la belleza de
las voces, por lo que empezó a crecer amenazando con llegar
al cielo”: La leyenda de Pegaso (Mitología Griega) Mitos y Leyendas. Cr.com

Mito: “Un relato falso con sentido oculto (. . .).” En nuestro contexto político, la simbología del espionaje vergonzoso a periodistas y “activistas anticorrupción, defensores de derechos humanos y políticos” (Mathieu Tourlier. Proceso. 2/7/17) quiénes con juicios éticos y calidad profesional, han venido denunciando por décadas a un régimen incapaz, con reformas y políticas que solo han dañado a la población, temerosos y encerrados en sus propios errores, los políticos encargados de la seguridad del país, han decidido pasar de la incapacidad y temor a ser descubiertos, a la secreta ofensiva, la oculta agresión oficial que ofende y lastima al violar los derechos individuales y personales, familiares y sociales de todos y cada uno de los individuos que conforman la sociedad mexicana. Gracias al New York Times, se sabe que alguien permitió o autorizó el uso de un sistema de espionaje cibernético, conocido como Pegasus de manufactura israelí, en nuestro país, diseñado para efectuar operaciones de espionaje cibernético concretamente para periodistas y activistas sociales, miembros queridos y admirados por la ciudadanía de un país lastimado y saqueado por esta vergonzosa clase política que ha gobernado sin pudor alguno esta bella nación. Esta agresión a miembros de la prensa escrita y televisiva, y activistas sociales es una cruda realidad, está muy lejos de ser un mito. Pegasus, el gran hermano, fuente secreta de vigilancia, una realidad descrita por una metáfora digital: Un caballo eléctrico, un malware (un software espía) al más puro estilo del Caballo de Troya, un troyano pues, que invade, sin saberlo los periodistas, la intimidad personal a través de sus Smartphone, Tablet o su Laptop portátil, interviniendo mediante infección e invasión lo más preciado del ser humano, depositada en una gran proporción en una herramienta útil y necesaria porque forma parte de nuestra vida y trabajo. Con ese pequeño artefacto - nuestro celular o móvil- el ser humano, ahora prácticamente hace todo o casi todo, intercambiamos datos, estamos comunicados, informados, y todos nuestros archivos personales financiero y económicos están de algún modo ahí. ¿“Ellos” lo saben todo de nosotros? Porque de “ellos” como personajes públicos nosotros sí lo sabemos todo, además son incapaces de guardar intimidad política porque son inmorales, también falsos y fraudulentos, exhibicionistas, narcisistas, predecibles y detestables.
Eso fue lo que hizo reaccionar a Edward Snowden exanalista de una empresa contratada por la Agencia Nacional de Seguridad de los EE.UU. y que al descubrir sus inmorales propósitos e intenciones de pretender controlar a la población estadounidense, mediante el control absoluto de la recopilación de información personal, ante eso que le pareció aberrante, decidió a costa de su libertad y seguridad personal denunciar y huir, porque la CNS, -mencionó- toma datos en red de forma automática, los almacena y luego analiza, si es necesario filtra, es parte de juego de “inteligencia”, interviene cuentas y datos bancarios, el Big Brother graba conversaciones, las clasifica, y posteriormente las usa a conveniencia.
Esto realmente empezó en el 2012, y aún lo sigue haciendo con la sociedad Norteamericana y el mundo a velocidad eléctrica y a través del espionaje cibernético. Así es cómo se investigan las relaciones sociales y las comunicaciones cotidianas de manera ilegal con sus habitantes y de los ciudadanos del mundo, ante eso Snowden tomó la información suficiente y denunció con el costo personal que todos conocemos.
Es exactamente lo mismo, y no debe sorprendernos porque no es nuevo, solo inesperado y ruin, finalmente porque nos afecta, aunque se supiera de su presencia y que sabíamos real, nos confiamos. Todos de una u otra manera quienes nos dedicamos a esta bella profesión de informar, somos vigilados, intervenidos, nos borran información, nos amedrentan, nos calumnian, nos mal informan, pero cuando trasciende, como ahora con Pegasus, debemos entender el mensaje y la advertencia de uno de los periódicos más importantes del mundo: El New York Times, y que todo está cambiando. Estamos en una era en la que el poder político en el planeta está en crisis, antes se sabía gracias al poder de la Televisión y la Prensa escrita, que todo estaba bajo control, porque la reacción social era lenta, y de duración corta cuando se daba. Hoy la acción y la reacción es instantánea.
Trump tiene a la prensa escrita más que a la imagen híbrida de la televisión, a golpe diario de Twitter, sometida y golpeada, porque en minutos tiene la respuesta del mundo a sus comentarios, esa es una manara de seguir su liderazgo, la noticia no puede esperar, como antes, 24 horas para conocerse y esperar una respuesta. Bien asesorado, Trump, dicho por él mismo, es un hombre moderno. El periódico digital, avanza incontenible, a primera hora podemos saber qué ocurre en el mundo, checando periódicos locales o internacionales. La preocupación de los espías oficiales es que de ellos sabemos lo que hacen. Y también que tenemos la respuesta a sus fechorías, la calidad moral y la verdad, los amedrenta, aunque exageren nuestros defectos y nos calumnien.

Cualquier sugerencia o comentario, bienvenido. Nuestro correo: eliseoguzmanch@hotmail.com

DI Noticias Noche 20 de Mayo del 2015
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