Jair Robles / OPINIÓN
La Horma de su Zapato
2017-04-29
En el 2011 durante una reunión de la CONAGO, el entonces novel gobernador de Veracruz, Javier Duarte, decidió manifestar públicamente su apoyo a Enrique Peña Nieto para que al dejar la gubernatura del Estado de México, se convirtiera en el candidato presidencial del PRI.
Las palabras de Duarte rompían con un acuerdo político de neutralidad establecido entre los principales actores políticos de su partido.
La maniobra de Duarte habría sido la primera de muchas otras accione$ de apoyo, que desde Veracruz se implementaron para ayudar al mexiquense a que ganara la presidencia. Estas acciones sin lugar a dudas que le sirvieron para congraciarse con el actual presidente y muy probablemente alimentaron en la mente del gobernador Veracruzano la idea de que sería intocable.
Hoy en día ha quedado claro que haber quedado bien con Peña, no fue suficiente para garantizar impunidad, aunque quizás y sí haya sido suficiente como para proteger a la familia más cercana, pero eso aún esta por verse.
Pero Duarte, no es el único gobernador veracruzano que cree que quedar bien con Peña sea una buena estrategia para garantizar su futuro. El videoescándalo que lleva como estrella a la diputada estatal de MORENA, Eva Cadena, tiene todas las huellas de ser una maniobra del actual gobernador Miguel Ángel Yunes de congraciarse con el presidente Peña y a la vez seguirse posesionando como el político que puede confrontar a López Obrador y hacerle daño.
Dentro de un mes aproximadamente, que se lleven a cabo las elecciones, sabremos qué tan viable ha sido la apuesta de Yunes Linares. El problema para el panista es que Peña ya va de salida y por otro lado los resultados electorales de Veracruz, no serán los que determinen su suerte, sino que su futuro se está jugando en el Estado de México.
En Veracruz, lo más probable es que Yunes Linares, les haya hecho un favor a los de MORENA con ventanear a la Sra. Cadena cuando era candidata y no hasta que se hubiera vuelto alcaldesa de Las Choapas. Porque si tan fácilmente acepta dinero de desconocidos para su campaña, solo nos podríamos imaginar el tipo de gobierno que llevaría en el municipio sureño. Esta maniobra también servirá para que de aquí al 2018, los integrantes del nuevo partido de izquierda se anden con mayor cuidado y no sean tan incautos. Si bien es cierto que cada vez hay más grupos y personajes que se están pronunciando a favor del candidato presidencial de su partido, no todos lo hacen por la mismas razones y entre estos como ya pudieron constatar hay quienes pretenden entrar como el Caballo de Troya.
Si los de MORENA quieren tener mayores posibilidades de ganar la presidencia en el 2018, se deberían de enfocar en obtener más votos en el estado que el año pasado y no tanto en ganar las alcaldías, porque en cuanto comiencen a manejar presupuestos, rápidamente nos daremos cuenta que no todos son tan honestos como dicen.
Esto también debería de ser una llamada de atención para López Obrador, que entienda que su teoría de que si el de hasta arriba es honesto, mágicamente hará que los demás también lo sean, no es más que eso una teoría y muy frágil. Para convencer a la gente de que se va a combatir a la corrupción, sería mejor plantear medidas concretas que se piensen aplicar como gobierno.
Pero volviendo al futuro del gobernador veracruzano, su futuro se juega en el Estado de México y pronto sabremos qué tan efectiva resulta su maniobra. Las dos encuestas más recientes que se han dado a conocer del proceso electoral en aquel estado (Reforma y Mitovsky), se dieron a conocer esta semana y las dos coinciden en que la contienda se encuentra empatada entre el candidato del PRI Alfredo del Mazo y la candidata de MORENA, Delfina Gómez, mientras que la panista se ha ido a un lejano tercer lugar y seguida muy de cerca por el candidato del PRD. Dichas encuestas aún no registran los efectos del primer debate entre los candidatos, ni el efecto de los videoescándalos, pero de mantenerse estas tendencias lo más seguro es que el Estado de México sea el primer gobierno estatal en manos de López Obrador.
Ante este escenario, no es imposible, pero sí muy difícil que éste pierda la presidencia el próximo año. El gobierno federal, estaría más preocupado por la información que saldría del manejo financiero de aquella entidad en los dos últimos sexenios y dispuesto a pactar una transición más tersa.
López Obrador ha basado su estrategia en el combate a la corrupción como forma de gobierno, pero no como actos de revancha política. Sin embargo de llegar al poder tendrá que dar muestras de que se está haciendo una limpia y los primeros pasos los podría encauzar contra aquellos que en su momento se presentaban como la horma de su zapato.
El futuro del actual gobernador de Veracruz, se podría definir dentro de tan solo cinco semanas, mientras que el futuro de López Obrador no esta supeditado a que su candidata gane en el Estado de México, por el contrario, el hecho de que tenga grandes posibilidades de triunfar son un reflejo de la fuerza que su partido representa en la actualidad.

DI Noticias Noche 20 de Mayo del 2015
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