Teresa Carrasco / Compartiendo ideas
Las cuatro clases sociales
2017-02-13
Dicen los que conocen un poco de la historia de Coatzacoalcos, que en los años 40’s, en el antiguo Puerto México prevalecían cuatro clases sociales: ‘Terciopelo’, ‘pelo’, ‘mediopelo’ y ‘pelusa’.
La clase ‘terciopelo’, se identificaba a las familias de abolengo, aquellas que organizaban sus grandes bailes en el casino Puerto México, que empezaban con el horario inglés de nueve de la noche a dos de la mañana.
También se distinguían por sus tertulias los domingos en la terraza del kiosco, donde se observaban a damas elegantes y caballeros con finos portes, quienes disfrutaban de la gran orquesta “Águila de México”, integrada por 17 músicos, bajo la dirección de Don Raúl del Puerto.
Desde el barandal de la terraza, la clase ‘terciopelo’, que se decía descendiente de extranjeros, era testigo del ritual paseo de jóvenes de la clase ‘pelo’ o ‘mediopelo’, por un lado caminaban las mujeres y, por el otro, los varones, quienes cruzaban miradas y si su rostro dibujaba alguna sonrisa, podría ser el inicio de algo.
Los identificados en la clase ‘pelo’ eran empleados de instituciones bancarias, mientras los ‘mediopelo’ eran empleados del comercio, que coincidían en los bailes y tertulias.
Los que no se mezclaban con las clases anteriores era la ‘pelusa’, pescadores y obreros; sus bailes se realizaban en la escuela Niños Héroes, en el Playón Sur; en la escuela Francisco Javier Mina, en el Playón Norte, y en la Cooperativa de Estibadores, en 16 de Septiembre esquina Zaragoza.
A pesar de esta división de clases, que aun persiste en nuestros tiempos, tal vez con otra clasificación, el Coatzacoalcos de ayer, era una ciudad tranquila. La gente podía caminar sin sobresaltos.


LA PRIMERA ESCUELA PARTICULAR

Don Fernando, un hombre de 91 años, es el relator de estas historias, quien también recuerda, como una vieja vivienda que se ubica en Llave y Corregidora, que hoy se cae a pedazos, fue la primera escuela particular en el puerto, la ‘Leona Vicario’, donde la maestra ‘Mercedita’ impartía con otros profesores de primero a tercer grado de primaria, allá por los años 30´s.
En ese entonces, la formación escolar de las niñas, debería ser hasta el tercer grado, donde aprendían lo básico, mientras que en los niños tenían más futuro en su vida escolar.
Los padres que decían que sus hijos deberían continuar con sus estudios, lo hacían en la primera escuela pública ‘Vicente Guerrero’, que se destacaba por su disciplina y sus buenas enseñanzas.


PRIMER JUICIO ORAL

Además, Don Fernando, comenta que el juicio oral, no es nada nuevo. En el antiguo Puerto México, se juzgó a un joven frente al público, quienes se dieron cita en el Cine Imperial para ser testigos de la resolución.
El joven fue juzgado porque dio muerte a su hermano de manera accidental. A la sala de cine llegaron familias completas, incluyendo a menores de edad. El relato del acusado detalla como un pequeño machete que guardaba en su morral que aventó a su hermano, penetró en su estómago y le quitó la vida.
El relato había quedado grabado en la memoria de aquel niño de 12 años, que hoy recuerda con gran precisión lo sucedido.
El Cine Imperial fue inaugurado en 1936, una de las películas que se proyectaron fue Lenin en Octubre; su exhibición durante dos días fue gratis, menciona Don Fernando, quien recuerda esta cinta rusa como de los primeros films sonoros.


Don Fernando, compartió sus recuerdos.
carrasco_tere@hotmail.com
DI Noticias Noche 20 de Mayo del 2015
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